![]() |
Fuente: google |
Los estudios sobre la personalidad del deportista centran su atención en
conocer si existe o no un tipo de personas cuyas características psicológicas
concretas puedan llegar a augurar el éxito en una determinada actuación
deportiva. También han venido centrando su atención en encontrar la respuesta
al porqué en determinadas situaciones un mismo deportista rinde bien y otras no
tanto. Por lo tanto podemos deducir que realizar un estudio al completo de
todos los factores que determinarían una ejecución deportiva para alcanzar el
éxito o aquellos que se han puesto en juego para dar lugar al éxito o a la
derrota es algo casi utópico.
En función de a qué paradigma nos
estemos adscribiendo a la hora de explicar una determinada actuación deportiva
podríamos situarnos en un enfoque internalista si atribuimos el éxito o fracaso
de la situación a variables internas al sujeto; en un enfoque situacionista si
situamos las causas del éxito o fracaso en variables externas al individuo o en
un enfoque interaccionista si atendiéramos tanto a variables internas como
externas y a la interacción de las mismas, a la hora de explicar la conducta en
cuestión.
Según apunta un artículo publicado
por la Revista de Psicología del Deporte acerca de los estudios que se han
realizado para determinar los paradigmas más usados dentro del campo de la
personalidad aplicados al ámbito deportivo, un 55% han venido utilizando el
paradigma interaccionista y un 45% el paradigma internalista mayoritariamente.
A su vez también afirma que en los últimos años se ha incrementado los enfoques
interaccionistas y sobre todo los cognitivos. Sara Márquez y Nueria Garatachea (2009) en su
libro “Actividad física y salud” recomienda realizar estudios de la personalidad del deportista
desde el enfoque interaccionista ya que considera que a través del mismo,
permite analizar de forma sistemática la influencia de las situaciones y de las
variables personales sobre la conducta. Shephard (1996) por su parte, ya
apuntaba que adoptar una perspectiva interaccionista evitaría la realización de
pronósticos simples y absolutistas entre personalidad y comportamiento,
superando así el reduccionismo de explicar la conducta atendiendo solo a una
sola dimensión: o bien la interna o bien la externa. Este mismo autor reflejaba
en su literatura como en los últimos años, tanto la psicología general como la
aplicada al deporte se ha ido alejando poco a poco de las teorías de los rasgos
para elaborar teorías desde la perspectiva de la interacción individuo-
ambiente.
Por lo tanto y en base a lo anteriormente establecido, puede concluirse
que el paradigma más utilizado y a la vez más recomendado para dar explicación
a la personalidad de los deportistas, es el del interaccionismo. Esto se debe
fundamentalmente a que la adopción de esta perspectiva a la hora de explicar la
conducta de un deportista implica tener en cuenta un amplio número de factores
que entran en juego durante la ejecución de la misma, a diferencia de lo que
sucedía con los otros dos paradigmas los cuales solo permitían situar los
determinantes en una sola dimensión: interna o externa al individuo. Así el enfoque
interaccionista permitiría por ejemplo, precisar aquellas características de la
personalidad que influyan en comportamientos específicos en situaciones que
cambian de una vez para otra y determinar además, como estas características
interactúan con aquellos factores cambiantes relacionados con la situación.
Atender a este enfoque implica reconocer la necesidad de describir cómo
respondería cada persona a cada situación como única forma de entender la
personalidad ya que, a mayor número de factores tenidos en cuenta, más completa
y fiable será la descripción de la misma lo que nos permite obtener un cierto
grado de controlabilidad que se traduciría en una predicción mucho más eficaz y
fiable en vistas a situaciones similares futuras que puedan tener lugar. En
consecuencia, es esencial que tanto entrenadores/as como psicólogos/as del
deporte en su labor conjunta, observen el comportamiento del/la deportista ante
las diferentes situaciones.
FUENTES CONSULTADAS
BAUZÁ, N. Y VIVES, M. 2008. La actividad física y el deporte desde una
perspectiva integradora. Revista de
Psicología Deportiva, 17 (1), 167-173. ISSN 1132-239X
MÁRQUEZ, R. Y GARATACHEA, N. 2009. Actividad
física y salud. Madrid: Ediciones Díaz de Santos, S.A.
SHEPARDH, R. 1996. La resistencia
en el deporte. Barcelona: Editorial Paidotrobo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario